La celebración de la literatura.

IMG_7072

Un día como hoy pero de otros años pasados, fallecieron Shakespeare y Cervantes, y nacieron Navokov y Mejía Vallejo, y seguramente muchas escritoras, poetas, ensayistas y autores más. Es por eso que en 1995 la UNESCO decidió elegir el 23 de abril para celebrar el Día Internacional del Libro, día que coincide con una de las tradiciones mas bonitas que existen, la del Día de Sant Jordi Patrón de Cataluña, donde a la gente que amas se le regala una rosa y un libro.

Son muchos los libros que me apasionan. Son demasiados y vendrán muchos más gracias al contradictorio mundo digital que también tiene sus bemoles (pensemos en kindel, en amazon, en simple google), libros que han significado mucho en mi pequeña trayectoria como ávido lector. Esta relación de libros es especialmente personal y los describo desde una percepción individual. Pasión que sin duda se la debo a Barcelona, no es coincidencia que la celebración comience allí. A continuación mi lista:

IMG_7073

1.-Mishima, Yukio, (2011), El color prohibido, Madrid, España: Alianza editorial.

Kinjiki es un eufemismo para la homosexualidad masculina y traducida al español, da titulo al libro. Una hermosa historia donde Shunsuké nos da lecciones de la belleza y las frustraciones de la vida. El autor suicida y san Sebastián de oriente, nos entrega una obra de claroscuros y de genialidad, un registro de un Japón postrado desde las obsesivas confusiones personales que a la vez son universales.

IMG_7074

2.-Lemebel, Pedro, (2013), Poco hombre, Santiago de Chile: Ediciones Universidad Diego Portales.

El cronista travestido que no buscó la respetabilidad, pero si un cielo rojo donde los niños con un ala rota pudieran volar. El escritor marginal del centro y del barroco sudaca nos regala muchas de las mas grandes historias que Latinoamérica pueda tener registro, para alimentar la memoria de un continente nefasto condenado a repetir sus errores. Este libro reúne gran parte de la obra del autor y sirve de recorrido para entender por qué Lemebel es un manifiesto.

IMG_7075

3.-de Villena, Luis Antonio, (2007), La felicidad y el suicido, Madrid, España: Brugera.

El poeta, ensayista y narrador nos habla de la vida, de la felicidad, de la melancolía, del realismo y del pesimismo.. Nos lleva a un profundo viaje donde personajes salen al encuentro y discusión de temas tabúes como el suicidio y la infelicidad; adiós a las mierdas de coaching emocional, aquí no hay espacio para cursilerías. Nos aconseja aspirar a vivir sin temor, a ser felices, muerte incluida.

IMG_7076

4.-Blanco, José Joaquín, (1981), Función de media noche, Ciudad de México: Ediciones Era.

Uno de los autores imprescindibles de la literatura mexicana contemporánea retrata a las clases medias mexicanas en una introspección tremendamente critica, echando abajo tanto símbolo nacional desde una lucida conciencia. Una lectura de unos ojos que dan pánico soñar, del intimo transar del corazón y del conformismo del rico de las lomas y el pobre que habita la colorida puesta en escena. Ambos son mucho menos que nada, en una prosa audaz y perspicaz.

IMG_7077

5.-Soley-Beltran Patrícia, (2015), ¡Divinas! Modelos, poder y mentiras, Barcelona, España: Anagrama.

La maestra a la que no puse tanta atención por inmadurez, nos lleva a estudiar su profesión desde un punto de vista sociológico. Es un reflejo testimonial donde se derriban las construcciones sociales del cuerpo, de la identidad y sus relaciones de poder. En un momento donde la moda reina como liturgia del capitalismo, es necesario desafiar la industria de dominación mas espectacular y alfabetizarnos visualmente, con la ética y la estética, revisar nuestras formas de ver, sentir y pensar.

IMG_7078

6.-Anzaldúa, Gloria, (2006), Borderlands / La frontera: The new mestiza, Madrid, España: Capitan Swing.

La activista chicana lesbiana y feminista que nos dejó demasiado pronto, nos hereda una obra clave para este momento de la historia, donde reivindicar y reinventar nuestra identidad es tan necesario como aceptar los territorios fronterizos psicológicos, sexuales y espirituales que existen. Este libro es mestizo, es una lectura política y estética que produce un nuevo lenguaje celebrando una nueva conciencia. Por la mujer de mi raza hablará el espíritu.

IMG_7079

7.-Bourdieu Pierre, (2010), El sentido social del gusto, elementos para una sociología de la cultura, Ciudad de México, Siglo Veintiuno editores.

La capacidad de producción intelectual del sociólogo francés es maravillosa y en este libro aborda con potencia las relaciones entre el arte y la política, cuestiona las relaciones de poder y las reglas del juego artístico y la producción cultural. Un universo maravilloso donde un santo es arte o una fotografía un elemento social para pedir respeto, explorando la carencia de la escuela o el papel de los museos en la sociedad. No somos libres, estamos atravesados por la lógica social.

IMG_7080

8.-Téllez-Pon Sergio, (2017), La síntesis rara de un siglo loco, Ciudad de México: Fondo Editorial Tierra Adentro.

La poesía engrandece la literatura y nos ofrece una visión lirico dramática de inestimable valor. En este ensayo, es posible revisar la poesía mexicana desde el particular ángulo de la disidencia sexual, enriqueciendo la historia de las letras y recorriendo distintas generaciones desde Sor Juana hasta la apuesta de los más jóvenes poetas, en una diversidad maravillosa que nos permite reunir los fragmentos para crear un discurso y reconocernos culturalmente.

Saturnino y el cuerpo de los dioses.

Hoy, 8 de octubre del 2018, se cumplen 100 años de la muerte del pintor Saturnino Herrán. Considerado una de las máximas figuras del renacimiento estético mexicano del siglo XX, Saturnino tenia apenas 31 años cuando recibió el beso de la muerte.

Saturnino Efrén de Jesús Herrán Guinchard nació el 9 de julio de 1887 en Aguascalientes, de Padre mexicano y madre suiza, se muda a Ciudad de México en 1903, asistió a las clases del genial Julio Ruelas (es posible ver la influencia de Ruelas sobre todo en sus primeros trabajos), fue alumno de la Escuela Nacional de Bellas Artes y compañero de Roberto Montenegro y Diego Rivera. Alumno de Antoni Fabrés, es notable la influencia del barroco y el modernismo español. Sin embargo como mencionó el historiador Jorge Manrique Castañeda, la obra de Herrán renovaría la pintura mexicana, representando las aspiraciones y el carácter nacionales, reflejando la situación que vivía México tratando de entenderse así mismo como diferente y no como igual a Europa, el ideal propio.

Fue compañero inseparable de Ramón Lopez Velarde sin embargo su noción estética lo llevó a unirse al movimiento muralista y no tanto al Ateneo de la Juventud. Herrán fue criticado por sus imágenes manieristas y afeminadas contrastantes a la escena de nacionalismo y trabajo, sin embargo el mestizaje, la espiritualidad y la belleza racial de su obra trascendería a aquellos reproches que vivieron las y los creadores que no se apegaron totalmente a los ideales nacionalistas de la época.

Es interesante mencionar algunos datos en la obra de Saturnino Herrán como su obsesión con la bailarina española Tortola Valencia, mujer lesbiana, vegetariana y budista que acabó con el corsé e influenció la obra de Herrán. En La dama del mantón admiramos un heroica composición donde la androgina maja de lineas limpias se envuelve en eróticos colores. La barrera de los prejuicios son derribados cuando Saturnino se auto retrata vestido de tehuana en una de las obras mas hermosas de la plástica mexicana, donde el deleite de travestirse es irreprochable e imposible de ocultar frente a los ojos de una moral que aún nubla la percepción estética de los críticos e historiadores que no quieren ver lo evidente.

El cuerpo de los dioses mestizos y el gozo de la sensualidad, la pletora de la vida y la renuncia al miedo y a la muerte, son figuras recurrentes en la obra de Herrán, resueltas de manera conmovedora y magistral que nos dejan un legado de gran belleza donde la “mexicanidad” es solo un discurso para dar paso a la verdadera fuerza provocadora del pintor.

La conciencia del nuevo perreo.

Los paradigmas dominantes conforman nuestra percepción de lo que es bueno y lo que no. Es más fácil asimilar las letras y el ritmo que nos imponen con las ofertas que inundan nuestros dispositivos y acompañan nuestra cotidianidad, música producida por quienes tienen el poder y el dinero. Una industria donde los sneackers que vestimos y las drogas que consumimos tienen una relación directa, son modelos predictivos.

El reggaetón como género tiene una raíz más cercana a nuestras culturas que otros movimientos musicales, si bien sus máximos exponentes y letras distan mucho de la realidad latina y contribuyen a perpetuar prejuicios y discursos de violencia, también hay que reconocer que en el panorama actual es de los pocos que ofrecen expresiones diversas y propuestas más honestas con el presente. En la era digital, el reggaetón se transforma y exalta las diferencias de lo marginal, no como algo traumático si no como un concepto que valorizar. Lo que se convirtió en un producto de consumo masivo ahora tiene un hijo tullido, una herramienta para cuestionar y desmontar modelos impuestos, la parodia que disuelve, que formatea. El nuevo perreo es político, disidente y con infinitas posibilidades de cambio, es la nueva mestiza que habita desde Argentina hasta California.

Basta con escuchar el orgullo americano de Bomba estéreo, ejemplo claro es el video de “Amar así” que aborda el homo erotismo en un campo militar entre un chico afrocolombiano y un general mestizo (discursos interesantes y polémicos para Colombia), escuchar las crónicas queer de Mula, con especial atención en “espejos en las azoteas” donde nos hablan de un grupo armado de homosexuales y travestis en la República Dominicana de 1965 o la visibilidad de los cuerpos disidentes y la belleza ordinaria detrás de la fachada blanca y neoliberal chilena con Tomasa del Real y Talisto.

Una actitud descolonial da origen al trance andino de las letras de Cholita Sound y su artesanía electrónica, mientras en Argentina la voz lésbica y feminista brota de Chocolate Remix, pongamos atención en “ni una menos”. De vlogger a raperx, Sailor fag experimenta con un discurso contra la homofobia, el acoso y el machismo detrás de una polo acartonada y un axe chocolate, formula infalible para la frágil masculinidad mexicana. La denuncia de la doble moral occidental se escucha fuerte con los españoles de Mueveloreina y Tremenda jauría, mientras en la calles de Harlem, la nuyorikan princess Nokia hace eco de la migración, la herencia cultural y las tradiciones afrolatinas. Podríamos extendernos en otras propuestas, con Krudas cubensi, King Jedet, Sara Hebe, Kumbia Queers, Miss Bolivia y Rebeca Lane por nombras algunas.

Puede ser que no te guste, es más, puede ser que lo odies y que te parezca vulgar, un ruido profano más. Pero no nos vayamos por la tangente, no exageremos, pues no se trata de Bach y Haydn, se trata de la banda sonora que nos acompaña actualmente. El juicio que tenemos contra el perreo ¿no esconderá una lectura de clase y un sentimiento de inferioridad?, ¿Acaso la música pop o electro actual ofrece un movimiento de (auto) critica interesante?, ¿Es lo mismo hacer indie o rock con influencias anglosajonas y discursos de clase que reggaetón con re significación de conceptos y resistencia?.

El neo perreo es una autoafirmación contra la agresión y la falsa fachada de lo latino, toma el lujo utópico de Baldwin, el branding bisexual de Maluma, la divinización peroxidada de Ivy Queen y Shakira, transformándolo en un discurso contra lo estandarizado. Este reggaetón tiene estrías, no es heterosexual y no tiene una cuenta en Panamá (aunque quizás un par ya deben alcanzar la factura para abrirla). Es cuir porque se acepta raro e inadaptado, es sexual porque no niega su animalidad, no se anda con atisbos puristas pop como un Aleks Syntek y tampoco se queda en silencio frente a las situaciones del barrio iberoamericano. El nuevo reggaetón es agenciamiento y reinvindicación, pasa de un movimiento de nalgas y aviones privados a un mensaje con potencial transformador, una afirmación política compartida.

Miedo

SantiagoProtesta1.jpg

No es necesario que razones, que cuestiones, que resistas, que transformes. No permitas que la duda corrompa tus ideales, aquellos que desde niñx te impusieron y que ahora tu impones desde el privilegio de ser lo “normal”.
En algunos momentos de perspicacia, admites que esas normas son irrealizables e idealizables y recuerdas que conforme creciste, te diste cuenta que eran imposibles de sostener, aprendiste a sobrellevarlas y disfrazarlas, a caminar en la oscuridad de los vacíos de aquella ley moral. Pero no te educaron para ser la “otredad”, por eso prefieres el silencio y la gobernabilidad.
Sabes muy bien que lo “diferente” conduce al señalamiento, y por ende a la angustia y al rechazo. Es por eso que tu vida se sostiene en el ideal más que en la realización, sabes muy bien que el encargo es imposible pero la hipocresía es mas amable que la conciencia.
Tienes miedo de transformarte, de encontrarte.

El bolero, una manera de morir de amor.

Bolero 2

Pensé en las insoladas plazuelas de Umán, Tekax y Motul, en los perros dormidos en una tarde lentísima. Aquellos tríos de guayaberas prestadas habían salido de ahí para perpetuar una de las más peculiares tradiciones yucatecas: las complicadísimas maneras de morir de amor.

Juan Villoro, Palmeras de la brisa rápida, 1989.

Las raíces del bolero se encuentran en los compases de la contredance francesa, ritmos surgidos en los salones de baile parisinos que primero viajaron a España a mediados del Siglo XVIII, para posteriormente iniciar su travesía al continente americano tocando tierra en la Isla de Cuba, donde se fusionarían con el danzón y la habanera, asimilandose a finales del Siglo XIX. La unión del folclore cubano y la contra danza europea originarían el género más emblemático de América Latina, el bolero.

Sin duda el género forjaría su espíritu en la melancolía y el desamor, como lo demuestra “tristezas” el primer bolero, autoría de Pepe Sánchez. El padre del bolero y la trova nació en Santiago de Cuba en 1857.

En 1888 se estableció la ruta naviera nueva entre Cuba, Yucatán y Veracruz. Y el poeta con guitarra es sin duda un ser aventurero aquejado por el mal de Saturno; Seguramente en una tarde habanera pintada de malva, un trovador cargado de “tristezas” se despidió del ron y el tabaco para amanecer en el puerto de Progreso llevando de contrabando las semillas del bolero. De una tierra de pasiones a una de las regiones más conservadoras de América, el bolero se convertiría en la expresión del deseo, el sentimiento y la desdicha.

Enrique Galaz Chacón, El Curro, tenía 18 años cuando compuso “Madrigal”, tomando los versos de un poemario de Carlos R. Menéndez (fundador del Diario de Yucatán). El bolero fue interpretado por el dueto Ponce Galaz durante las fiestas patronales del Santo Cristo del Amor, en agosto de 1918. Con este acontecimiento, salpicado de metafísica y flores tropicales, la tradición del bolero y la trova yucateca había nacido y con ella, la mas peculiar forma de morir de amor.

Y de la elegancia de la guayabera y la filipina, de las influencias de Cuba y de Colombia, los acordes y las letras nos recordarán el amor a la “antigua” no sin reconocer que en muchos casos fueron expresiones de arrebato pasional e idolatría. En 1921, Felipe Carrillo Puerto envía a una comitiva (entre ellos se encontraba Ricardo Palmerín) para cantar en la celebración de los cien años de la independencia. El efecto de los boleros se propaga en la bohemia Ciudad de México entre los ambientes de cabaret, los círculos intelectuales y políticos, y la marginalidad de la pasión fugaz de la que Agustín Lara será el mayor exponente. Una de las canciones más sonadas de la época es “Presentimiento” del compositor campechano Emilio Pacheco y letra del español Pedro Mata:

El día que cruzaste
por mi camino,
tuve el presentimiento
de algo fatal.
Esos ojos, me dije,
son mi destino,
y esos brazos morenos
son mi dogal.

El bolero en muchas de sus letras guarda un significado oculto y contradice la institución moral, es por eso que en varias ocasiones fue motivo de escándalo y condenado grupos conservadores del país y por la Iglesia. Como escribió realmente Agustín Lara, “aunque no quieras tú, no quiera yo, ni quiera Dios”, el bolero se fue perfilando como la música de la letra de doble sentido, de un sentimentalismo fatal y de la seducción de lo prohibido. En esta etapa, las mujeres protagonizan la escena del mundo raro y de la pasión del amor extraño (Olga Guillot, Elvira Rios, Luisa Landín y Toña la Negra,  entre otras).

Las canciones populares de los hogares mexicanos son el recuerdo “decente” de la abuela y las noches melancólicas de Mérida o de Veracruz, son tambien los ojos tristes de Guty Cárdenas, los labios purpurinos de Alma Reed, la verdad amarga de Consuelo Velázquez y la espinita que mata de pasión de Nico Jimenez. Son registros vivos de nuestras ilusiones y apetencias, del fariseísmo del auténtico querer en nuestra educación sentimental.

Vivir, acostumbrándose a morir.

Vivir, acostumbrándose a morir. Acrílico, tinta y grafito sobre tela, 2018.

La moral de los seres bellos consiste en poder sustraerse a todo deber. La belleza no tiene tiempo de ser responsable cada vez que se manifiesta la influencia de su fuerza imprevisible. La belleza no tiene tiempo de pensar en la felicidad, y todavía menos en la felicidad ajena… Pero es precisamente por eso por lo que la belleza tiene el poder de hacer feliz a quien está preparado para morir sufriendo.

Yukio Mishima, El color prohibido, 1951.

Desde las hipócritas formas sociales en las que estamos embebidos, a veces asoman momentos de lucidez y renunciamos al control. Esta pérdida de poder nos conduce a experimentar un hermoso olvido de sí mismo, y es en esa disolución del ego donde la fuerza subversiva nos lleva al edén perdido.

Es por eso que insisto, hay que vivir, acostumbrándose a morir.

Dueños de nuestra memoria

Marcha-Gay1-960x500

Hoy, hace 40 años, 3 agrupaciones de hombres y mujeres gay salieron a las calles de la Ciudad de México a demostrar su rebeldía gritando: “¡No hay libertad política sino hay libertad sexual!”.
 
En el pequeño grupo se encontraban Nancy Cárdenas, Juan Jacobo Hernandez, Arturo Ramírez Juárez entre otros personajes junto a los grupos FHAR (frente Homosexual de Acción Revolucionaria), Lambda y Oikabeth.
 
Este movimiento permitió que al año siguiente se celebrara la primera marcha del orgullo en México. Y es por eso que todas y todos aquellos disidentes son dueños de nuestra memoria, nuestro movimiento tiene historia y todos esos recuerdos refrendan nuestro compromiso con la lucha.