Vivir, acostumbrándose a morir.

Vivir, acostumbrándose a morir. Acrílico, tinta y grafito sobre tela, 2018.

La moral de los seres bellos consiste en poder sustraerse a todo deber. La belleza no tiene tiempo de ser responsable cada vez que se manifiesta la influencia de su fuerza imprevisible. La belleza no tiene tiempo de pensar en la felicidad, y todavía menos en la felicidad ajena… Pero es precisamente por eso por lo que la belleza tiene el poder de hacer feliz a quien está preparado para morir sufriendo.

Yukio Mishima, El color prohibido, 1951.

Desde las hipócritas formas sociales en las que estamos embebidos, a veces asoman momentos de lucidez y renunciamos al control. Esta pérdida de poder nos conduce a experimentar un hermoso olvido de sí mismo, y es en esa disolución del ego donde la fuerza subversiva nos lleva al edén perdido.

Es por eso que insisto, hay que vivir, acostumbrándose a morir.

La conciencia y la realidad

“La conciencia vive en el cerebro del mismo modo que el movimiento vive en los músculos. ¿En qué músculo? En todos, y en la interacción entre ellos. He de decirle que sin realidad no hay conciencia, si definimos como realidad el mundo que nos rodea. Sin este mundo de la realidad el cerebro no existiría pues es parte de ella”.

Palabras del neurobiólogo Rodolfo Llinás (Bogotá, 1934) en entrevista a el periódico digital “El Cultural”, 23 de enero del 2003.

Efebo de polen antiguo

Efebo de polen antiguo

VIII

Vivo por el impulso de tu humedad y cuando con voz de secreto hablan los dos yo beso el blanco sonido para tus voraces piernas ese día bebí las nubes de tu pulpa ese mismo palpé que eras cuando me exigí abrir los ojos dentro de tus manos siempre un punzo un hilo profundo cruzó por el centro de mi infantil hambre del don

Arturo Ramírez Lara, “La vía púrpura”.

Voluntad de vivir manifestándose

Danzante

“El Danzante” 2016, Tinta sobre papel de algodón.

Ahora me comen
Ahora siento cómo suben y me tiran las uñas.
Oigo roer llegarme hasta los testículos.
Tierra, me echan tierra.
Bailan, bailan sobre este montón de tierra
y piedra que me cubre.
Me aplastan y vituperan
Repitiendo no sé qué aberrante resolución que me atañe.
Me han sepultado.
Han danzado sobre mí.
Han aprisionado bien el suelo.
Se han ido, se han ido dejándome bien muerto y enterrado.
Éste es mi momento.

Reinaldo Arenas, Poema escrito en 1975 en la prisión del Morro.

Halladas #PADX

PADMX-postfacevickesEl cuerpo es un espacio de reflexión y es crucial para originar cuestionamientos
en lo visual y en lo político.

Este proyecto explora el cuerpo como el lugar de creación de múltiples
significados, Una obra singular, invisibilidad de mujeres estigmatizadas representadas en un acto de catarsis y de denuncia.


El proyecto Halladas se presentará en la Parada de arte y diseño mexicano, iniciando este jueves 22 de marzo a las 18 Hrs en El quinto piso, Venustiano Carranza 70, Centro. ¡Será genial verlos!

Eres vitalismo y pesimismo

El paseo I

El único destino seguro es la muerte, la muerte nos concierne a todos. Nos otorga la vida eterna en el recuerdo de los vivos pero también la inevitable desaparición de todo lo que amamos. Es por eso que eres vitalismo y también pesimismo.

Siempre presentí que vivirías eternamente en todo lo que me rodea, en la brisa salada de la ría y los paseos interminables en autobús, en los pisos envejecidos y las cortinas floreadas de aquellas casas olvidadas, en las grandes gafas de pasta multicolor y la fantasía, en las ofrendas a tus muertos y en la belleza de los vivos.

El único hubiera que puedo permitirme, me lo permito en sueños, en ellos puedo imaginar cómo hubiera sido el ahora si estuvieras tú.

 

Infancia recobrada

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Infancia Recobrada, 2017. Acuarela sobre papel de algodón. 

Remontémonos, si es posible, por medio de la imaginación retrospectiva, a nuestras impresiones más tempranas, aurorales; reconoceremos que guardan un parentesco singular con las impresiones, vivamente matizadas, que tuvimos más tarde tras una enfermedad física, siempre y cuando esta no perturbara nuestras facultades espirituales. El niño ve en todo novedad; está siempre ebrio. Nada se parece tanto a lo que llamamos inspiración como la dicha con que el niño absorbe la forma y el color.

Charles Baudelaire. El pintor de la vida moderna, Fragmento.