El mal mundo

el mal mundo

“El mal mundo”, Pasteles y acrilico en aerosol sobre papel de algodón.

Platicando con amigos de sus romances, me vienen pensamientos e imágenes a la mente que he construido en el ideal del dramatismo y la sensualidad. En cierta manera me defino como un ser de soledad que necesita compañía y la belleza ideal del mito, buscando razones y argumentos todos los días entre el gimnasio y el supermercado. En el mal mundo, Luis Antonio de Villena escribe los siguientes ejemplos:

Son muchos los que confunden las maneras del amor. Y es lógico. La vida de casi todos es corta y breve (en intensidad y en tiempo) y la mayoría nos movemos entre grisuras confortables.

La pasión amorosa absoluta no es familiar, ni continuista, ni hogareña, ni puede -jamás- tener futuro. Nadie lo resistiría. Ni los místicos lo han hecho.

Haber deseado hasta las uñas de sus pies, hasta sus pelos todos, me ha salvado la vida y la pureza. Aquel terror fue mi futuro por que no hay espíritu. La tranquilidad no llega, probablemente, sin algún rito oscuro. Sin el abismo que fructifica.

Que mas da si tenemos que viajar a Londres y depositar ese anhelo cada 3 meses, o tratar de encontrar la historia que encenderá la llama eterna del corazón en horas laborales o mientras cansados regresamos a casa en el metro eligiendo al efebo en una aplicación digital. Hay cambios en los formatos, pero seguimos luchando entre el anhelo y el instinto. Luis González de Alba se refiere al amor en Cuchillo de doble filo:

Es un velo que nos encubre que no hay sino dolor en el supuesto, siempre falso, de que tras el desierto llegamos al oasis esperado. Es falso que el amor exista y es falso que no exista. Mas bien pertenece a lo inefable, a lo que se quiebra cuando le buscamos definiciones.

No queremos hablar de amor, preferimos hablar mejor de erotismo y de pasión. Es sin duda mas fácil o quizás no es fácil, pero si un concepto que fluye y que parece nublar la consciencia ante lo irremediable. González de Alba escribe:

Podemos decir con cierta verdad, que el amor erótico se enciende con la facilidad con que se apaga. A veces no, no se apaga, entonces se transforma y así dura años, en ocasiones la vida entera. La pasión termina, luego se construye el amor, lentamente. A veces surge la pasión como un incendio, fulgurante, insoportable, con dolor físico ante la ausencia.  No siempre es así.

Habría que dedicarle toda una vida para entender a este mal mundo, a sus amores y sus pasiones. Dejamos de lado la política y la religión, no nos importan los hijos ni los  derechos animales, el trabajo deja de tener importancia en esta civilización neoliberal y nos reducimos a ser idiotas idealistas en busca de los significados. Sólo somos unos niños jugando a ser “grandes”, tal cual lo vimos en el cine cuando soñábamos a ser adultos.

Meditación en el umbral

No, no es la solución
tirarse bajo un tren como la Ana de Tolstoy
ni apurar el arsénico de Madame Bovary
ni aguardar en los páramos de Ávila la visita
del ángel con venablo
antes de liarse el manto a la cabeza
y comenzar a actuar.
Ni concluir las leyes geométricas, contando
las vigas de la celda de castigo
como lo hizo Sor Juana. No es la solución
escribir, mientras llegan las visitas,
en la sala de estar de la familia Austen
ni encerrarse en el ático
de alguna residencia de la Nueva Inglaterra
y soñar, con la Biblia de los Dickinson,
debajo de una almohada de soltera.

Debe haber otro modo que no se llame Safo
ni Mesalina ni María Egipciaca
ni Magdalena ni Clemencia Isaura.

Otro modo de ser humano y libre.

Otro modo de ser.

Rosario Castellanos


¿Cómo es pintar, crear, construir, escribir, protestar desde el cuerpo de una mujer?

Son muchas las luchas de las mujeres, y no se hablan solo en una lengua, en una clase social, en un color. Pero esta no es mi lucha, no de nosotros los hombres. Rompamos el patriarcado, esta batalla es de ustedes. No nos infiltremos.

No es mi intención escribir desde el privilegio, solo quiero reconocer su batalla y meditar en el umbral, su manera de enfrentarse, de percibir y de encontrar.

Otro modo de ser.

La palabra tú

rogadporel

 

Nada está perdonado. La piel
duele cada vez menos,
como anestesiada.

No trato de recordar, pero hay recuerdos.
Tú importas poco, pero había cosas contigo.
Había calles largas que recorrer de noche
y alguna canción de éxito que ha sido desplazada.

La palabra tú significa lo que había contigo,
lo que no eras tú, lo que te acompañó algún tiempo,
lo que habría acabado de cualquier manera.

Porque lo demás
(o sea tú, y es una lástima)
existe todavía.

José Joaquín Blanco, La palabra tú, 1982.

El poeta de los espejos

Julio-Cortazar y flanelle

Era un 12 de febrero de 1984 cuando la rebeldía de Julio Cortazar se convirtió en mito, hace exactamente 34 años que se convirtió en Axolotl para nadar en el Río Sena. Su legado es tan vasto y místico, que nunca se agotará para quienes tenemos sed de libertad y de la más bella protesta.


Bolero

Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.

Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.

Por ahí un papelito
que solamente dice:

Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte.


Después de las fiestas

Y cuando todo el mundo se iba
y nos quedábamos los dos
entre vasos vacíos y ceniceros sucios,

qué hermoso era saber que estabas
ahí como un remanso,
sola conmigo al borde de la noche,
y que durabas, eras más que el tiempo,

eras la que no se iba
porque una misma almohada
y una misma tibieza
iba a llamarnos otra vez
a despertar al nuevo día,
juntos, riendo, despeinados.


El niño bueno

No sabré desatarme los zapatos y dejar que la ciudad me muerda los pies,
no me emborracharé bajo los puentes, no cometeré faltas de estilo. 

Acepto este destino de camisas planchadas,
llego a tiempo a los cines, cedo mi asiento a las señoras.
El largo desarreglo de los sentidos me va mal, opto
por el dentífrico y las toallas. Me vacuno.
Mira qué pobre amante, incapaz de meterse en una fuente
para traerte un pescadito rojo
bajo la rabia de gendarmes y niñeras.  

Infancia recobrada

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Infancia Recobrada, 2017. Acuarela sobre papel de algodón. 

Remontémonos, si es posible, por medio de la imaginación retrospectiva, a nuestras impresiones más tempranas, aurorales; reconoceremos que guardan un parentesco singular con las impresiones, vivamente matizadas, que tuvimos más tarde tras una enfermedad física, siempre y cuando esta no perturbara nuestras facultades espirituales. El niño ve en todo novedad; está siempre ebrio. Nada se parece tanto a lo que llamamos inspiración como la dicha con que el niño absorbe la forma y el color.

Charles Baudelaire. El pintor de la vida moderna, Fragmento.

El pintor de la vida moderna

charles baudelaire

“La idea que el hombre se hace de lo bello se imprime en toda su estampa, arruga o tensa su traje, redondea o endereza su gesto y, a la larga, incluso penetra sutilmente en los rasgos de su cara. El hombre acaba por parecerse a lo que quisiera ser.”

Charles Baudelaire. El pintor de la vida moderna.

 

 

 

Apuntes de Belleza

Gloeden,_Wilhelm_von_(1856-1931)_-_n._0263_-_Caino,_ca._1902

Wilhelm von Gloeden. Caíno, 1902.

La moral de los seres bellos consiste en poder sustraerse a todo deber. La belleza no tiene tiempo de ser responsable cada vez que se manifiesta la influencia de su fuerza imprevisible. La belleza no tiene tiempo de pensar en la felicidad, y todavía menos en la felicidad ajena… Pero es precisamente por eso por lo que la belleza tiene el poder de hacer feliz a quien está preparado para morir sufriendo.

Yukio Mishima, El color prohibido.